¿Qué son los modelos meteorológicos?
Los MODELOS NUMÉRICOS, se basan en pronosticar mediante cálculos matemáticos las situaciones atmosféricas para los próximos días a partir de las observaciones del estado actual del tiempo o estado inicial; estas situaciones atmosféricas, de tratamiento informático, se conocen con el nombre de "modelos numéricos del tiempo".
Dichos valores, se obtienen como es natural de las observaciones en la atmósfera real realizadas por personal adecuado y en un momento determinado, el mismo para todo el Globo, y que como es lógico se corresponde con una hora local distinta en cada punto de la superficie terrestre. Idealmente, el procedimiento consiste en que en un momento determinado y al grito de "ahora", personas especializadas lanzan desde los lugares donde se encuentran, unos grandes globos llenos de helio, que suben a velocidad constante y que arrastran tras si unos pequeños aparatos llamados radiosondas, que disponen de unos sensores que miden los parámetros antes citados de presión, temperatura y humedad, y que durante su ascenso los transmiten al observatorio de tierra mediante una determinada frecuencia de radio, de ahí su nombre. Por el seguimiento desde tierra, sabemos también su posición en cada instante, ya que conocemos sus coordenadas, con lo que podemos deducir otros valores, tales como el viento a diferentes alturas.

Además de éstos datos se obtienen otros muchos provenientes de observatorios en tierra, boyas oceanográficas, satélites, buques, aviones, etc. Con todos ellos, se confecciona ésta maqueta ideal que llamamos MODELO. En ella, debemos distinguir dos partes bien diferenciadas: Una, que responde a los datos reales y que sirve de punto de partida, a la que llamaremos "modelos de análisis", y otra, derivada de ella, que constituyen los "modelos de datos previstos".
Esto es, una vez que se ha conseguido la maqueta con los datos, que para no complicar las cosas vamos a llamar reales, se la hace evolucionar de acuerdo con las leyes físicas, en especial de la dinámica y termodinámica, en forma de ecuaciones matemáticas que tienen en cuenta los cambios de las magnitudes antes expresadas. La resolución de estas ecuaciones en derivadas parciales dan por resultado el poder predecir el estado futuro de la atmósfera; en otras palabras, a partir de un estado inicial podemos obtener un estado final, pero este estado final al que nos estamos refiriendo, es un estado final matemático, que va a servir a su vez de estado inicial del paso siguiente, y que, de un paso inicial al siguiente inicial solamente media un tiempo de unos 15 minutos. Dicho de otra forma, cada 15 minutos se inicia un nuevo paso; a este avance se le llama "paso de tiempo". En cada uno de estos pasos aparecen las pequeñas variaciones de los parámetros citados, variaciones que vienen estructuradas por las ecuaciones de la física. Pero no se piense que este pequeño cambio en las variables meteorológicas es trivial, para ello, es necesario realizar unas 100.000.000.000 de operaciones que, por supuesto, no van a ser posibles sin la ayuda de un súper ordenador, pues como es evidente el cálculo es necesario realizarlo en un tiempo muy inferior a estos 15 minutos, ya que de tardar más, la realidad se adelantaría a la predicción, con lo que "veríamos" la realidad de lo que está ocurriendo antes de que la maqueta nos diera el resultado o predicción, por tanto nuestro modelo resultaría superfluo y nuestro esfuerzo inútil.
Como se ve, con cada paso de tiempo obtenemos una nueva maqueta muy parecida a la anterior, y como hemos dicho, cada una de ellas sirve de "campo inicial" a la siguiente, cubriéndose así las sucesivas etapas en la que se hace exactamente algo muy similar. En resumen, podemos decir que en los modelos de escala global, nosotros podíamos seguir llamándolo maquetas globales, se obtienen evoluciones de la atmósfera para 15 minutos mas tarde y después se hace lo mismo para otros 15 minutos y después otros y otros,... así 24 horas, 48h, 72h,..., diez días,... y todo el conjunto se hace hoy día en un tiempo récord, un tiempo que puede oscilar solamente entre tres y cuatro horas, con lo cual sí es posible aprovechar las predicciones obtenidas con una perspectiva de varios días vista.
No entramos a mostrar la complejidad de la red de comunicaciones necesaria para el transporte de esta impresionante cantidad de datos, en los que 1 seg. es un tiempo vital, ya que en un solo día se pueden mover un número de caracteres similar al que contienen 8000 volúmenes de la enciclopedia Espasa.
En cuanto a las prioridades debemos fijar nuestro horizonte de predicción, es decir, si vamos a hacer predicciones a escala global o en un área limitada y si van a ser a corto plazo (48 horas), medio plazo (hasta 10 días), estacionales (hasta 6 meses) o climáticas (más de 10 años). Ambos aspectos no son independientes sino que están relacionados entre sí.







